It’s in his kiss
Betty Everett- It\’s in his kiss
Yo desde luego, lo tengo claro. Lo mismo sólo me ocurre a mí…
Lo cierto es que nunca puedo estar segura de cuánto me gusta un chico hasta que le beso, por eso… por eso me apresuro tanto.
Me explico:
Yo quedo con alguien que me gusta o coincido con él… él me cuenta algo de su vida o sencillamente trata de hacerse el gracioso porque ha visto en Friends y otras tantas series y películas que a las chicas nos gustan los chicos que nos hacen reir, pero claro, él no sabe que aquí la que hace reir soy yo (porque para aquellos que me conozcan -no de forma íntima- pensarán que soy una rancia y una borde las 24 horas del día… pero no!). A mi cuando un chico me gusta me pongo en modo “Gracioso-tonto” y para qué mentir, me encanta. Creo que es uno de mis ‘goals’; quiero decir que eso les sorprende muchísimo… Bueno, me estoy yendo del tema.
Cuando un chico me llama la atención (y repito que no porque sea especialmente gracioso… puede que algún día explique qué es lo que hace que un chico me llame la atención… No, eso ya sería revelar demasiado), como iba diciendo… ¬¬ Cuando un chico me llama la atención, me atrae, yo le atraigo, y todas esas cositas que como ya estamos mayorcicos no hace falta que explique, busco, genero la ocasión adecuada para besarle.
El primer beso no es al 100% para disfrutarlo, es un beso de análisis: ¿Cómo besa? ¿Donde tiene las manos? ¿Las sube… o las baja…? ¿Tendrá los ojos abiertos…? ¿y su lengua? ¿Está rígida su lengua? ¿Muerde? ¿Succiona? ¿Qué? ¿Qué? ¿QUÉ? En definitiva, el beso lo disfruto al 45% más o menos, pero ese beso, ese primer beso me dice mucho más que mil citas.

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