A esta le importa todo cinco pimientos

Se acerca nerviosa hacia mí:

- Oye… ¿crees que debería decírselo?

Yo estoy fregando la taza en la que me acabo de tomar un té:

- ¿Decirle qué a quién?

- Pues eso… Avisarle a tu primo de que ella tiene sida.

Dejo de fregar mi taza y me quedo con la mirada perdida en el infinito:

- Sí, eso creo. Aunque lo que en realidad creo es que esto es algo que nos tendrías que haber dicho en el mismo momento en que te enteraste. Por lo menos a mí que comparto habitación con ella y ya sabes que tengo todas mis cosas de higiene a la vista y que no escondo nada. ¡Ella podría haber cogido cualquier cosa en cualquier momento!

- Ya… Me acuerdo de cuando te cogía el corta cutículas, me asusté muchísimo pero como si me leyeses la mente tú llegaste un día con un set de manicura completo que habías comprado para ella.

- Pero mamá, eso es porque yo soy muy dueña de mis cosas y no me gusta compartirlas pero ¿qué hubiese pasado si no llega a ser así…?

- Bueno, yo es que me enteré ese mismo día.

- Vale, pero no me lo dijiste ese mismo día. Además, hoy he llegado a casa y me he encontrado con que ha tocado otra de mis cositas, que mira, dudo infinitamente que justamente eso pueda producir un contagio (aparte de que el sida no es algo que se coja con tanta facilidad como la gente cree) la cuestión es que me crea inseguridad porque, ¿y si se pone a usar mis cuchillas de depilar? Ahí sí que hay un riesgo.

- Ya, bueno… De todos modos, a mí el que me preocupa es tu novio, que ya sabes como está el sida en Guinea…

- Mi novio está más limpio que una patena. Se hizo las pruebas hace tres meses.

- Vale. Con respecto a tus cuchillas… no sé. Escóndelas.

- Sí, mamá… pero esto último que te acabo de decir que me ha cogido yo ya lo tenía escondido… Lo que te quiero decir es que yo con esta intranquilidad no puedo estar en casa, así que es muy probable que me vaya durante el tiempo que ella esté aquí. Pero no quiero que te confundas mamá, no me voy porque tenga sida. Me voy porque es una persona que no creo que me quiera y/o respete lo suficiente como para cuidarse y así cuidar de mí, cuidar de que no me infecte. Si compartiese habitación con alguna de mis hermanas o con Vir y fuesen portadoras del virus yo viviría tranquilamente con ellas porque sé que serían muy cuidadosas con respecto a las posibles transmisiones que pudiesen darse pero a ambas nos consta que a esta le importa todo cinco pimientos y puesto que ella no se va a preocupar por mí, yo sí lo haré.

~ por elniveldevidakhala en Octubre 5, 2008.

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