No me gustan las citas

Él pregunta intentando mirarme a los ojos:

- Nelly, ¿se puede saber qué te pasa?

Yo mirando al suelo y poniendo morritos respondo:

- Es que… no me gustan las citas…

A él le parezco super mona con esa actitud de quinceañera, sonríe, me besa y todo va sobre ruedas.

Pues no, no me gustan las citas. Cada una de ellas no es más que un examen oral exhaustivo y a corta distancia en la que tienes entre una y N horas para encandilar a la persona a la que tienes enfrente y demostrarle que tú eres la persona con la que debe estar sentada en ese momento (sólo en ese momento, que mañana Dios dirá).

No me gustan las citas, me ponen nerviosa y siempre acabo actuando como una estúpida y claro, después de actuar como una auténtica ESTÚPIDA a ver como consigo una segunda oportunidad… Claro, me toca currármelo de manera infinita y sacarme de la manga alguno de esos pequeños detalles que sé tener. Oye, ahora que lo pienso ¿será por eso por lo que sólo acabo saliendo con amigos, amigos de amigos, amigos de amigos de amigos… y demás? ¿será que con ellos todo es más fácil…? Naaaaaaaa. Para nada.

Bueno, el domingo tengo una cita y como siempre ya estoy pensando en las once mil excusas con las que poder escaquearme del asunto:

“Hola, sí, verás… Es que hoy no puedo quedar… Sí… no… Verás, un brote de varicela repentino… Mucha… Sí… Ajá… Gracias… Te llamo cuando me encuentre mejor… Venga, cuídate”.

“Hola, sí, verás… Es que hoy no puedo quedar… Sí… no… Es que estaba de camino y ná un esguince… Sí… En las escaleras del metro… Ya ves, pero que sepas que yo me moría por ir… Sí… Ajá… Gracias… Te llamo cuando me encuentre mejor… Venga, cuídate”.

“Hola, sí, verás… Es que hoy no puedo quedar… Sí… no… No, si lo que pasa es que al coger la autopista un gorila gigante de color rosa se ha plantado delante del autobús y dice que no nos va a dejar pasar hasta que alguien le rasque la barriga… Es que es muy grande… Pues que tiene hectáreas de barriga… Horas tío, horas… Sí, una faena… Sí… Ajá… Gracias… Te llamo en cuanto pueda, ¿vale?… Venga, cuídate”.

Y me seguiré inventando excusas durante todo el fin de semana hasta que el domingo por la tarde, cuando esté a punto de llegar al lugar de encuentro, decida dar o no el paso e intente una vez más tener una cita adulta.

~ por elniveldevidakhala en Julio 11, 2008.

9 comentarios to “No me gustan las citas”

  1. jajajaja
    si, son complicadas las citas
    un vaivén de palabras solamente para agradar la otra
    y en cuestión de salir con amigos, dicen que amar a alguien es desear a un amigo, asi que pudiera ser eso
    yo tambien me pongo nervioso en las citas, curioso que yo no pienso en las excusas mas bien pienso en que diran ellas por excusa jaja, bueno asi pasa, hay que seguir intentando
    un saludo

  2. NO HAY EXCUSAS.
    Ve y triunfa.
    (Como si eso te cosatara, por otra parte… )

  3. Pero vamos a ver. Eso de que no te gustan las citas es por la cita de las de acabar en la cama, o la cita de voy a conocerte nada más, y como mucho me limpio los morrillos?
    Sea cual sea, a mi me gustan. Es cuestión de relajarse, y de divertirse con las estratajemas que usa el contrario.
    Luego fintas, y bam! Directo al estómago. O más abajo. :P

  4. Cachis… llego tarde…
    Mmmm… tch tch, tch… (vale, las onomatopeyas no son lo mío… ) ésa no es la actitud… tú no tienes que demostrar nada, será problema de la otra persona si no sabe ver… así que como dice Dani, relaja y disfruta.
    Aunque estoy de acuerdo con el título del post…

    Muaks

  5. F_P: Sí que me cuesta, sí…

    Dani: Bueno, cuando tengo una cita no salgo de casa pensando: “Hoy tendré una cita de estas de echar un polvo, jojojo…”. No me gustan las citas en general. Como bien dices, están esas citas en las que te dedicas a jugar con alguien (oh, sí… esas son muy divertidas) pero pasado un tiempo ‘X’ acabo poniénole un apodo al tío en cuestión (pej: ‘el Malo’). Si es que yo ya me conozco…

    Ana: El mayor problema no es tener que demostrar algo o no… El problema es que siempre me echo para atrás y al final no quedo. Me entra algo parecido a la… pereza :S

  6. De alguna manera hay que conocer a la gente. Las citas agotan, son como las entrevistas de trabajo, pero a nivel personal. Auqnue realmente no deberían costarnos, en una cita no nos estamos vendiendo, ¿no es mejor ser auténtico desde el principio? ¿Para qué usar caretas intentando agradar? Uno es quien es y tarde o temprano se cae cualquier disfraz. Coincido contigo en que me da pereza conocer gente nueva, pero difiero en el esfuerzo tan grande que pareces aplicar en una cita. Imagino que en un mundo ideal las citas deben salir naturalmente. Si uno desde el principio no está motivado por la cita misma… ¿para qué concertarla? Interesante tu blog.

  7. Yo salia con amigas hasta que se acabaron las amigas y ahora ya no se que hacer… tendre que aprender a ligar o algo. Nunca lo he hecho.

  8. Mobtomas: Si no me obligase a dar ese paso de vez en cuando, si me echase para atrás al menor atisbo de falta de motivación, jamás hubiese tenido novio y no hubiese disfrutado de una relación como lo he hecho hasta ahora. Sólo necesito un empujón para dar el paso final, lo demás no es tan horrible. Gracias :)

    Admin: Tirar siempre de amistades no debee ser bueno… Y tampoco debe ser muy sano para conservar las mismas ¿o lo es?, eso me lo tendrás que contar tú.

  9. Yo no me planteo si es bueno o no, simplemente surge. En cualquier caso si son buenas amigas con las que se puede hablar sinceramente, no suele pasar nada malo. Al final yo sigo teniendo buena relacion, en muchos casos mejor que la que tenia con esa persona.

    Solo hay que ser sincero y no olvidarse que son tus amigas y no cualquiera que te puedas enrrollar una noche. Es mas, normalmente son situaciones mas romanticas y con mas comunicacion porque hay confianza.

    Saludos.

Escribe un comentario