Y llegó el adiós

Y llegó el adiós.

No, no has estado enamorado, no lo estás y nunca lo estarás.

No, no he estado enamorada, no lo estoy y nunca lo estaré.

Y llegó el adiós junto con un beso y un abrazo en el bolsillo del pantalón, junto a ellos he guardado también un pedacito de cartón con tu nombre y debajo una línea en la que se lee “…pero te quiero”. Así te guardaré para siempre un sitio en ese rincón que dejo para esa gente cuyo solo recuerdo me hace sonreir.

Un beso y buena suerte, precioso.

~ por elniveldevidakhala en Junio 17, 2008.

5 comentarios to “Y llegó el adiós”

  1. adiós

  2. adiós…

  3. adiós Nelly…

  4. adiós…

  5. Un final previsto, que se llevó un poco más lejos, por si acaso se podía evitar. Al final se ha cumplido.

    Muchos, monotones de recuerdos, todos buenos (más que buenos) y algunos, mágicos (más que mágicos).

    Se que voy a echar de menos muchas cosas. Y claro que sonreiré cuando me acuerde de tí. Y por dentro mucho más que sonreir.

    Porque el viaje ha sido corto, y me maldije muchas veces. Tú fuiste siempre real, de carne, un sueño vivo. Un hada. Y yo… yo fui madeja, maraña, viento y humo.

    Sueño con darte a elegir fresa o frutas del bosque. Y con cumplir mis promesas o darte algo distinto (para variar) en una cena.

    Tarde, pobre y mal. Como yo soy.

    Un abrazo, preciosa. Un abrazo fuerte. Te quiero.

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