Hoy he vivido uno de los momentos más sensuales de los últimos meses (I)
Hoy he vivido uno de los momentos más sensuales de los últimos meses al salir de la ducha. Para relatarlo, antes de nada debería explicar un par de puntos que hacen de esta una situación tan insólita.
Uno de mis primeros recuerdos es de cuando mi hermano era un bebé y mi madre se encontraba en el salón de mi casa, apenas amueblado, dándole el biberón. La casa tenía tres dormitorios, y puesto que en aquél momento sólo estábamos mis padres, mi hermana mayor y yo, supongo que yo tendría habitación propia (de eso ya no me acuerdo), pero no duró nada porque unos días después mi otra hermana llegaba en avión desde nuestro país, con lo que me tocó compartir habitación con ella. Desde entonces el número de habitantes de dicha habitación no haría más que crecer de manera descontrolada.
Mi hermano se hizo algo más mayor, con lo cuál se ganó tener una habitación para él sólo: la habitación de mi hermana mayor, y a ésta no le quedó más remedio que pasar a compartir cuarto con sus dos hermanas pequeñas.
A partir de ahí la cosa ya se desbordó… Cuando mis padres compraron las dos literas debí haberme temido lo que me esperaba: hermanos salidos de nadie sabe dónde, primas y tías en busca de una oportunidad. Mi habitación tenía dos literas y en cada una de ellas dormían dos personas. Echemos cuentas: dos literas son cuatro camas, a dos personas por cama… ¡¡¡¡ocho personas en una misma habitación!!!! Con todo lo que eso implica; no estar jamás sola en casa, no estar jamás sola en la habitación, no tener un espacio propio en el que desenvolverme con naturalidad, lo problemas de convivencia se multiplicaban en este caso por trece que era el número de personas que allí habitábamos. Todo era estrés, estrés y más estrés.
Todo era estrés hasta hace dos meses. Hace dos meses por fin conseguí tener cuarto propio, espacio propio, rincón propio.
Me dedico día a día a descubrir ese pequeño gran placer que la vida me ha puesto en las manos a base de introducir detalles en mi habitación: una foto, unas cortinas, pañuelos o alguna vela.
Hoy he vivido uno de los momentos más sensuales de los últimos meses.

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