¿A qué huele este momento?

Mírame a los ojos y acércate muy despacio hasta que, al parpadear, con mis pestañas pueda rozar tus labios.

Me voy a quedar muy quieta, voy a dedicarme a embriagar cada uno de mis sentidos con todo aquello que me quieras ofrecer.

Sigue mirándome hasta que vuelva a abrir los ojos y, cuando lo haga, sostén mi cintura con tu mano izquierda, desliza muy suavemente tu mano derecha por debajo de mi brazo izquierdo, acaríciame la nuca con los dedos índice, corazón y anular, eriza el vello de mi cuello . Recorre con tu mano derecha los surcos de mi espalda haciéndome contener la respiración, redescúbrela y al alcanzar el final de ésta, cuando tus dos manos alcancen su punto de encuentro, jugando con el dobladillo de mi camiseta, colándose por debajo de ella, apriétame contra ti. Cierro de nuevo los ojos y espiro.

Mis manos juegan con las tuyas y ascienden por tus brazos hasta alcanzar tus hombros. Se inventan tus cervicales, dan sentido a tu pecho, rayan tu abdomen, se hunden en tu ombligo, miman tu cintura, destrozan tu espalda de abajo a arriba y vuelven a bajar reparando las heridas, encallan en tus nalgas, siguen su camino hasta la parte frontal de tus muslos y mis dedos, que son muy traviesos, buscan un pequeño espacio para poder jugar con tus caderas.

Mi nariz en tu barbilla, tu nariz sobre mi frente. Voy a acariciar tus mejillas. Vas a abrazarme fuertemente. Vamos a mirarnos fijamente, un rato, a solas, en silencio.

Y ahora dime, ¿a qué huele este momento?

9/07/2007

~ por elniveldevidakhala en Enero 1, 2008.

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