Ahora sonrío más, mucho más
No tengo ni idea de cómo he podido cambiar tanto en los últimos años…
Ya no soy esa cría hermética que se dedicaba sencillamente a observar a todo el mundo desde su escondite; generalmente dicho escondite consistía en las faldas de una única amiga íntima con la que me podía permitir el gran lujo de ser yo misma.
Recuerdo cómo en medio de una conversación de un grupo de gente alrededor de una mesa, cuando tenía que irme sencillamente me levantaba y me marchaba. Sin explicaciones.
No contaba nada sobre mi vida y, pese a que esto era decisión mía, soy completamente capaz de recordar la angustia que me suponia eso en determinados momentos de conflicto personal.
A veces me hecho de menos. Tengo la convicción de que esa soy yo en realidad. Tal vez esto sea debido únicamente a que esa es la persona con la que he convivido durante mucho tiempo y ahora que llevo tanto tiempo sin ella, en los momentos de dudas, en los momentos en blanco, reacciono como ella…
Sin embargo, ahora sonrío más… mucho más. Me río más… He conocido a gente increíble (para bien y para mal) y de todos ellos he aprendido y aprendo muchísimo.
Vir, Mjo, Belén, Geno, Tomás, Ana, Luis C., Iván, Edu (Ojazos), Clara, Enrique, Ricardo, Alberto y Luis (Zipi y Zape)… y un no tan largo etcétera de gente que se ha cruzado por mi vida dejando una huella más o menos marcada.
Las relaciones humanas, sin duda alguna, son algo increíble.
3/11/2006

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