Entre dos humanos (por favor, humanos)

Un martes por la mañana estando en el instituto durante una clase de matemáticas, no recuerdo cómo la conversación que teníamos con la profesora se desvió hasta tal punto que llegó a decir lo siguiente: “Sí chicas. Si no encontrais novio antes de acabar el instituto no os casareis jamás”. (¿No notais el eco? -jamás, jamás, jamás…-). A mí se me quedó cara de croqueta y ella se fue contenta a casa con el trabajo del día bien hecho.

Yo paso de esto. No quería ese tipo de presiones en el instituto y menos ahora, en la universidad.
No pretendo librarme de esta presión únicamente para poder reconocer (no he dicho encontrar) la mejor elección sino porque realmente no entiendo qué tiene de malo la soltería como estado final, no como fase intermedia. quiero decir que si encuentro a la persona adecuada bien, y si no también.

Hace unos días, tomando un café, una amiga me pregutaba qué buscaba yo en un hombre, a lo que yo sin vacilar y mirándola fijamente a los ojos respondí: “Apego”, mientras una tenue sonrisa traviesa se dejaba caer. No lo entendió.

Creo que la mayoría de las personas que han experimentado el amor conocido como relación entre dos humanos (por favor, humanos) que se desean, se entienden, se compenetran y se relacionan de manera más o menos sana (en este punto varía cada caso), no son capaces de entender que aquellos que no lo hemos vivido no vaguemos buscando esta sensación. A mi amiga para intentar explicarselo le dije que estaba segura de que ella no salía de casa buscando quimeras. Yo tampoco.

9/07/2006

~ por elniveldevidakhala en Diciembre 25, 2007.

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