Cuando decidí decir “basta” a mi conducta onanista
Cuando tu vida sexual no es lo que se dice “muy activa”, el mejor de los recursos para alcanzar un cierto grado de estimulación sexual es la maturbación. Sobra hablar de las cualidades relajantes de un orgasmo entre otras… quiero decir que realmente es bueno para la salud, numerosos estudios científicos avalan esta afirmación, y quién soy yo para refutarles…
En este caso vamos a centrarnos en los orgasmos producidos por la masturbación, bueno concretamente de los míos.
No voy a entrar en detalles morbosos (esto no es un relato pornográfico), pero me parecía interesante comentar mi limitada experiencia en este aspecto de la sexualidad.
Tras varios meses de práctica conseguí que el tiempo máximo de auto-estimulación necesario hasta alcanzar un orgasmo fuese aproximadamente de tres minutos y medio. Curiosamente esta tendencia se mantuvo durante un tiempo hasta que drásticamente paso a ser casi imposible alcanzarlos. Debo decir que en aquel momento la frecuencia de esta práctica era de 4 ò 5 veces por semana y en prácticamente ninguna de ellas alcanzaba el orgasmo.
Cuando decidí decir “basta” a mi conducta onanista, debido a una pequeña iluminación, en el más estricto sentido religioso (tema en el que no voy a entrar ahora mismo y seguramente más tarde tampoco), llegue a estar más de tres meses sin nisiquiera pensar en sexo, en ningún sentido.
Pasado este tiempo decidí masturbarme de nuevo y el resultado fue: “¡INCREÍBLE!”. Nunca me lo había pasado tan bien a solas. Ahora ya no le dedico ninguna atención y la masturbación a pasado a ser una actividad muy ocasional, casi como ir a hacer footing, pero cuando corro…
MORALEJA: Sin ninguna duda es una gran idea darle un respiro a nuestro cuerpo en el terreno sexual, nos hace sentirlo todo de manera distinta, pasas a tener sensaciones renovadas y más intensas. Si gozas de una estupenda y maravillosa vida sexual, ya sea en solitario como en pareja, (o siendo más de dos, quién sabe…) no veo necesario el break, pero es una experiencias más, lo cierto es que la abstinencia temporal aviva el deseo, y creo que merece la pena disfrutarlo, al fin y al cabo supone un paso más en el conocimiento de uno mismo.
15/08/2006

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